Ante la fragmentación geopolítica vigente, México ha tomado un rol estratégico para el nuevo mapa comercial y productivo, aunque para aprovecharlo deberá consolidar diversas transformaciones y atender pendientes en términos macroeconómicos, de energía y hasta infraestructura, considera BlackRock.

En medio de un mundo en plena transformación por la contienda que genera el liderazgo tecnológico y el posicionamiento en términos de la producción global, México figura como un escenario clave.
Tal aseveración parte de lo establecido por directivos de la gestora de activos más grande del mundo en el país durante su reunión con medios de comunicación para dar a conocer sus perspectivas de cara a 2026.

"Seguramente vamos seguir viendo el año que entra cuestiones importantes en la parte de fragmentación geopolítica ¿Dónde queda México? Creo que México está super bien posicionado en ese sentido, lo vemos como un país que, por la cuestión de localización, realmente es uno de los grandes beneficiados".

Planteamiento que toma sentido si se considera que, por ejemplo, las exportaciones de origen mexicano han logrado generar una influencia tal en la considerada economía más grande del mundo que actualmente México figura como el principal socio comercial de Estados Unidos.

A tal escenario se suma el hecho de que el gobierno mexicano ha implementado grandes esfuerzos en términos de finanzas públicas para mantener la disciplina fiscal, cuestión que envía una señal positiva a los inversionistas, y hay una condición en el escenario nacional favorable en términos de ahorro interno.

Plan correcto y oportunidades
Para aprovechar al máximo el rol que México tendría en el nuevo mapa comercial y productivo global es acertado plantear una estrategia de desarrollo económico e industrial de gran escala, tal como lo ha hecho la actual administración con el Plan México, según la consideración de los consultados por este espacio.

En su opinión, dicha estrategia envía la señal de que el gobierno de Claudia Sheinbaum se encuentra comprometido con alcanzar su objetivo en materia de desarrollo económico tomando en cuenta la participación de la inversión extranjera y creando condiciones para que tal apuesta se consolide.